Sé que nunca voy a olvidar tu voz, aunque pierda la memoria.

domingo, 22 de abril de 2012

Dices que me quieres y yo te regalo, el último soplo de mi corazón.


Si fuera más guapa y un poco más lista. Si fuera especial, si fuera de revista. Tendría el  valor de cruzar el vagón, y preguntarte quién eres. Te sientas en frente y ni te imaginas, que llevo por  ti mi falda más bonita, y al verte lanzar un  bostezo al cristal, se inundan mis pupilas. De pronto me miras, te miro y suspiras, yo cierro los ojos, tú apartas  la  vista, apenas respiro me hago pequeñita,  y me pongo a temblar, y así pasan los días, de  lunes a  viernes, como  las golondrinas del poema de Bécquer, de estación a estación  enfrente tú y yo, va y viene el silencio. Y entonces ocurre, despiertan mis labios, pronuncian tu nombre  tartamudeando. Supongo que piensas que chica más tonta, y me  quiero morir. Pero el  tiempo se para y te acercas diciendo, yo no te conozco y ya te echaba de menos. Cada mañana rechazo el directo, y elijo este tren. Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado, un día especial este once de marzo. Me tomas la mano, llegamos a un túnel, que apaga la luz. Te encuentro la cara, gracias a mis manos. Me vuelvo valiente y te beso en  los labios. Dices que me quieres y yo te regalo, el último soplo de mi corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario