Y volver a casa en año nuevo, pero todo acabó y lo de menos es buscar una forma de entenderlo. Yo solía pensar que la vida es un juego y la pura verdad es que aún lo creo. Y ahora sé que nunca he sido tu princesa, que no es azul la sangre de mis venas y ahora sé que el día que yo me muera, me tumbaré sobre la arena y que me lleve lejos cuando suba la marea. Por encima del mar de los deseos han venido a buscarme hoy los recuerdos de los días salvajes, apurando el futuro en la palma de nuestras manos.
Sé que nunca voy a olvidar tu voz, aunque pierda la memoria.
viernes, 18 de mayo de 2012
Estaríamos juntos todo el tiempo hasta quedarnos sin aliento y comernos el mundo .
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