Por aquel entonces, cuando todo iba bien, no pensé que un día llegaría a plantearme si te echo de
menos. Y por supuesto tampoco pensé que todas las respuestas fueran a doler
tanto.
¿De verdad te echo de
menos?
-Sí. Quiero que todo vuelva a ser como antes, quiero tus
te quieros, quiero dejarte con las ganas, quiero morderte hasta que te duela,
quiero jugar, quiero perder. Te necesito. Estoy mejor sin ti, estás mejor sin
mi. No lo sé. Y si lo sé no quiero saberlo. Me quedaría contigo y cambiaría algunas
cosas o cambiaría algunas cosas menos lo de no quedarme contigo.
Cabeza y corazón en contínua disputa. El corazón late
rápido al recordarte, y late roto al recordarnos. Mi cabeza me dice: "Aguántate, es lo que hay. No
puedes cambiarlo."
No hay comentarios:
Publicar un comentario